Carbonara sin nata con guanciale y pecorino
Por Víctor Cuenca
Ingredientes
Utensilios
Pasos
- Paso 1.
Empieza cortando el guanciale en dados pequeños para que se cocinen de manera uniforme.
- Paso 2.
Pon el guanciale en una sartén sin aceite a fuego medio. Cocínalo hasta que suelte toda su grasa y quede bien dorado y crujiente.
- Paso 3.
Retira el guanciale crujiente y resérvalo. Cuela la grasa que ha soltado y guárdala, la usaremos más tarde para la salsa.
- Paso 4.
Mientras tanto, cuece los bucatini en abundante agua hirviendo con sal. Recuerda que la pasta debe quedar al dente.
- Paso 5.
En un bol, separa las yemas de huevo. Necesitarás unas tres yemas para una carbonara perfecta.
- Paso 6.
Añade a las yemas la grasa del guanciale, pimienta negra recién molida y una buena cantidad de queso pecorino rallado. Bate bien para emulsionar.
- Paso 7.
Incorpora un chorrito del agua de cocción de la pasta a la mezcla de yemas y queso. Sigue batiendo hasta que obtengas una salsa cremosa y homogénea.
- Paso 8.
En la sartén donde cocinaste el guanciale, añade un poco de su grasa y luego incorpora la pasta ya cocida, saltea 1 min.
- Paso 9.
Con el fuego ya apagado, vierte la salsa de yemas sobre la pasta. Remueve rápidamente y con energía para que la salsa se integre y emulsione sin que el huevo se cuaje.
- Paso 10.
Emplata tu auténtica carbonara italiana, espolvorea más queso pecorino y reparte por encima el guanciale crujiente que habías reservado. ¡A disfrutar!
- Gluten: Puedes hacer la receta son spaguetti de trigo sarraceno.