Dulce de membrillo casero
Por Víctor Cuenca
Ingredientes
Utensilios
Pasos
- Paso 1.
Lavamos muy bien los membrillos con un estropajo limpio de uso alimentario, usando la parte rugosa para retirar la pelusa y cualquier resto de suciedad.
- Paso 2.
Cortamos cada membrillo por la mitad y después en cuartos. Retiramos las semillas y toda la membrana dura del centro.
- Paso 3.
Cortamos la pulpa limpia en dados lo más pequeños posible.
- Paso 4.
Ponemos los dados en un bol grande y los cubrimos con el azúcar blanco y la panela. Mezclamos para repartir ambos azúcares.
- Paso 5.
Cubrimos el bol y dejamos reposar 24 horas. Cuando el membrillo haya soltado su líquido y se haya formado un almíbar, pasamos todo a una cazuela amplia.
- Paso 6.
Cocinamos a fuego muy lento entre 2 horas y media y 3 horas, removiendo aproximadamente cada 30 minutos, hasta que el membrillo esté muy blando y haya pasado de dorado a rojizo.
- Paso 7.
Trituramos el membrillo cocido hasta obtener un puré homogéneo.
- Paso 8.
Cocinamos el puré una hora más a fuego muy lento, removiendo con frecuencia y raspando bien el fondo.
- Paso 9.
Pasamos el dulce de membrillo a un táper o molde, alisamos la superficie y lo dejamos reposar otras 24 horas, hasta que esté firme y se pueda cortar.
- Paso 10.
Desmoldamos y cortamos el dulce de membrillo en porciones. Se puede servir solo o sobre queso fresco o de Burgos con unas gotas de buen aceite de oliva virgen extra.
- Puedes sustituir la panela por azúcar moreno o azúcar de coco.
- Puedes triturarlo más para dejar una textura completamente lisa o conservar pequeños trozos, como hace Víctor.
- Puedes servirlo con queso fresco o de Burgos y unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Esta presentación opcional no es vegana.