
Utensilios
Ingredientes
Preparación
Paso 1
Lavamos muy bien los membrillos con un estropajo limpio de uso alimentario, usando la parte rugosa para retirar la pelusa y cualquier resto de suciedad.
Paso 2
Cortamos cada membrillo por la mitad y después en cuartos. Retiramos las semillas y toda la membrana dura del centro.
Paso 3
Cortamos la pulpa limpia en dados lo más pequeños posible.
Paso 4
Ponemos los dados en un bol grande y los cubrimos con el azúcar blanco y la panela. Mezclamos para repartir ambos azúcares.
Paso 5
Cubrimos el bol y dejamos reposar 24 horas. Cuando el membrillo haya soltado su líquido y se haya formado un almíbar, pasamos todo a una cazuela amplia.
Paso 6
Cocinamos a fuego muy lento entre 2 horas y media y 3 horas, removiendo aproximadamente cada 30 minutos, hasta que el membrillo esté muy blando y haya pasado de dorado a rojizo.
Paso 7
Trituramos el membrillo cocido hasta obtener un puré homogéneo.
Paso 8
Cocinamos el puré una hora más a fuego muy lento, removiendo con frecuencia y raspando bien el fondo.
Paso 9
Pasamos el dulce de membrillo a un táper o molde, alisamos la superficie y lo dejamos reposar otras 24 horas, hasta que esté firme y se pueda cortar.
Paso 10
Desmoldamos y cortamos el dulce de membrillo en porciones. Se puede servir solo o sobre queso fresco o de Burgos con unas gotas de buen aceite de oliva virgen extra.

