
Utensilios
Ingredientes
Preparación
Paso 1
Parte las cabezas de ajo por la mitad. Pela la lima evitando la parte blanca y coloca la piel, el ajo, el laurel, la pimienta negra en grano y el picante opcional en una bandeja. Cubre con aceite de oliva virgen extra.
Paso 2
Hornea a 150 °C durante 45–60 minutos. Da la vuelta a los ajos a mitad de cocción: deben quedar dorados y cremosos.
Paso 3
Saca los dientes de ajo de las cabezas y reserva tanto los ajos como el aceite infusionado.
Paso 4
Haz cortes superficiales en las piezas de pollo con un cuchillo.
Paso 5
Calienta dos buenas cucharadas del aceite infusionado en una olla. Coloca el pollo con la piel hacia abajo y dóralo unos 2–3 minutos; continúa dorándolo por los demás lados. Retíralo a un plato.
Paso 6
Añade un vaso de vino blanco a la misma olla y desglasa, desprendiendo los restos dorados del fondo.
Paso 7
Incorpora una cucharada de harina y cocínala durante 2–3 minutos para quitar el sabor a crudo.
Paso 8
Mezcla caldo de pollo casero con un chorrito de salsa de soja y algunos de los dientes de ajo asados. Incorpora esta mezcla a la olla.
Paso 9
Tritura la salsa con una batidora de mano hasta que quede lisa, sin grumos y bien integrada.
Paso 10
Devuelve el pollo a la olla junto con más ajos asados. Cocina con la salsa aproximadamente 10 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocinado, y corrige de sal y pimienta.
Paso 11
Si la salsa necesita espesar, redúcela unos 5 minutos más, dando vueltas al pollo y cubriéndolo con la salsa para que no se seque.
Paso 12
Sirve el pollo, cúbrelo con la salsa y termina con dientes de ajo asados y perejil picado u otra hierba fresca.
