Utensilios
Ingredientes
Preparación
Paso 1
Para empezar, limpia el calamar a fondo: retira la cabeza, las vísceras, la pluma y la piel. Es crucial para unas rabas perfectas.
Paso 2
Una vez limpio, corta el calamar en tiras que tengan el tamaño de un dedo. Así se cocinarán de manera uniforme.
Paso 3
Pon las tiras de calamar en un bol, cúbrelas con leche y déjalas marinar por al menos 30 minutos. Esto ayuda a que queden más tiernas.
Paso 4
Pasado el tiempo de marinado, escurre el calamar y sécalo muy, muy bien con papel de cocina.
Paso 5
En una bolsa con cierre, mezcla harina de trigo y harina de garbanzo a partes iguales.
Paso 6
Añade el calamar seco a la bolsa con la mezcla de harinas, cierra bien y agita con ganas para que todas las tiras queden perfectamente rebozadas.
Paso 7
Pasa el calamar rebozado por un colador para quitar el exceso de harina.
Paso 8
Fríe el calamar en abundante aceite de oliva bien caliente (a unos 190°C) durante aproximadamente un minuto. Vigila que se doren rápido y queden crujientes.
Paso 9
Retira las rabas del aceite con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para que suelten el exceso de grasa. Unas rabas ligeras son clave.
Paso 10
Emplata tus rabas de Cantabria y sírvelas al momento. ¡Están espectaculares recién hechas!